lunes, 17 de agosto de 2009


Nos buscamos, tú a mi y yo a ti. Tu lengua busca la mía en un intento desesperado por apaciguar tu sed. Mi boca busca tus labios. Noto como tu respiración se acelera cada vez más. Tus manos van buscando cada rincón de mi cuerpo y son ellas las que están apunto de llevarme a la locura.

Sigues bajando poco a poco, con tu lengua todo mi cuerpo. Te entretienes en cada uno de mis pechos haciendome resurgir mis instintos más animales. Abres la pasión de entre mi piernas y es allí donde gimo de placer mientras tu sigues clavandome tus miradas lascivas. En mis manos entrelazo tu pelo intentando sujetar tu cabeza. Te susurro que no pares, que necesito más de ti. Tú haces lo propio, siempre lo haces. Entonces me das uno y tú notas mi corazón latir en tu boca.
Paras para darme oxigeno en forma de beso. Te observo como me miras con cara de satisfacción.
Bajas la guardia y yo aprovecho para asaltarte. Me pongo encima de ti, no para que no te vayas sino para que te quedes a matarnos de placer.Agarras fuerte mi cintura mientras yo te beso en el cuello. Nuestras lenguas se saludan de nuevo, ahora con mi sabor impregnado en la tuya. Mientras, me haces moverme de arriba a abajo. Me susurras que me amas y yo me quedo prendida en tus palabras. Resonando en mi cabeza mientras me haces el alma.

Tus manos juegan detrás de mi haciendome más rápido mi final. Entonces es cuando pierdo nuevamente el control y te pido gritando una tregua. No parece que me oigas y sigues sin pausa.
Los dos acabamos rendidos en uno en el otro. Me cruzo con tu mirada y te veo anestesiado de placer. Aún no me quiero bajar de ti, no hasta que deje de notar tu éxtasis. No hasta que deje de temblar.Me gusta reposar en tu pecho con un río de sudor. Bajas la mirada y me sonríes timidamente. Me das un beso en la frente y suspiras.

Cerramos los ojos, y abrazados se duermen dos amantes enamorados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario